| Summary: | El lector es de esos libros que, una vez que los terminas, te dejan con la sensación de vacío. Un mundo se acaba. Un mundo maravilloso, magistramente desarrollado por el autor. La novela relata la historia de amor de Michael con Hanna, una relación distinta a lo que asumimos por común. Son varios años de diferencia entre ambos -veintiún, para ser exactos-. Él estudia, ella cobra pasajes en los buses de una Alemania anterior a Hitler. La relación que llevan pasa de lo maternal/filial a una pasión desbordada, donde siempre tiene lugar la lectura de grandes autores literarios, porque en esta relación extraña, Michael lee a Hanna constantemente, y es este uno de los hitos principales que desencadenará el resto de la historia de esta pareja, llena de secretos y disyuntivas éticas. Años más tarde, Michael se rencuentra con Hanna en una situación completamente diferente: se está llevando a cabo un juicio en contra de las guardianas de un campo de concentración que fue incendiado años atrás, en el cual, sorpresa, Hanna participó, por lo cual, en la actualidad, es una de las favoritas para ser enjuiciada como culpable. No seguiré contando el libro porque la idea es que quien se interese lo lea, solo quiero decir que El lector es una obra maestra de la literatura contemporánea, donde las reflexiones del autor sobre las penas retroactivas, el amor y la vida, lo quieras o no, te llegan por su profundidad. En particular, esta es una de las historias de amor más emotivas que he leído y sentido jamás, totalmente verosímil a pesar de las edades y las personalidades de los personajes, donde seguimos a los personajes a través del tiempo y de los escenarios de la vida. Cabe destacar que el año 2008 el director Stephen Daldry llevó este libro a la pantalla grande con una excelente aceptación por parte del público y la crítica, siendo Kate Winslet, la actriz que interpreta a Hanna, premiada como mejor actriz en los Oscar, los Globos de Oro y los Premios BAFTA. A mi gusto, es una de las mejores adaptaciones cinematográficas de una novela, manteniendo el nivel de calidad de la novela de Schlink. Sin lugar a dudas El lector es un libro recomendable, porque no importa tener una buena historia entre manos, lo importante es saber contarla, y en eso Bernhard Schlink nos da una tremenda lección.
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