| Summary: | "¿Qué llevaba Caperucita Roja en su cesa en el momento de cruzar el bosque hacia la casa de la abuela?...¿Qué hacía el Hada Madrina con la calabaza después de que Cenicienta se convirtió en princesa y tuvo un carruaje de verdad (y por lo tanto, la calabaza ya no era necesaria)? ¿Quizás un puré de calabaza o quizás una compota…? Los cuentos para niños se cuentan desde años, de generación en generación, nos permiten jugar con sus límites y sus variaciones. Uno de esos juegos tiene que ver con la cocina, que forma parte de la trama de muchas historias maravillosas y también una expresión de la cultura popular.
¿Y por qué sonríe Mona Lisa?¿Recuerda, tal vez, sabores irrepetibles? ¿Existi´´o acaso una "comida rápidadel Renacimiento"? ¿Leonardo Da Vinci fue artista, inventor y cocinero...?
Ante los cuadros, los ojos se abren más que nunca para poder verlo todo, y quizás lloremos no con lágrimas de cebolla sino con lágrimas de emoción y de placer. De eso tambiénse trata... ¡comer con los ojos!" (Contratapa)
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