| Summary: | Como descendiente de colonos Mimosa, siempre me atrajo la tarea de descubrir cómofueron las vidas de aquellos arriesgados hombres y mujeres, que dejaron todo lo que conocían -su tierra, su gente, sus familias y amigos, su capilla- en pos de un ideal; o que, desesperados, decidieron correr el riesgo de venir a la Patagonia, porque ya tenían poco que perder en su Gales natal.
De entre las nieblas de la memoria, lo más lejano que puedo retroceder en el tiempo, es por medio de las historias que mis padres nos narraban sobre aquella epopeya, historias que llegaban desde muy lejos, de boca en oído, y de oído en boca. Eran hermosas... y auque estuvieran teñidas de subjetividad, tenían ese sabor y ese brillo que les da la leyenda.
Las cinco biografías parecen elegidas de forma premeditadas, ya que se estudia a cinco personas o familias, historias que figuran en segundo, e incluso en tercer plano respecto de las más conocidas, por creer que cada uno de estos colonos merece nuestro homenaje como pionero, tanto como los más famosos: aquel hombre que -sin saberlo- vino al Chubut sólo para morir (David Williams, Aberystwyth); aquella pareja que, habiendo querido irse, se quedó en la colonia (Aaron y rachel Jenkisns); aquella otra que partió, aunque desaba quedarse (Jhon Jones, el joven y su esposa Mari); aquella que partió convencida de irse (Richard y Frances Ellis); y aquela que, eligiendo quedarse, permaneció en el Chubut (Lewis y Rachel Davies, Aberystwyth).
El estudio detallado de las vidas de estas personas modificó conceptos erróneos que yo tenía sobre las circunstancias que rodearon a la Colonia durante aquellos primeros años. Tanto es así, que me atrevo afirmar que, luego de leer estas biografías, algunos hechos de la historia oficial deberáin ser reescritos, para ser más fieles a la verdad, para acercarse a relatarlos como realmente ocurrieron, y no como la memoria -la debil memoria- o el deseo de quienes los relatan han querido que fueran...
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