| Resumen: | Córdoba es abundante en buenos vinos. Por eso había una necesidad de un libro dedicado exclusivamente a la enología cordobesa. Una guía indispensable para redescubrir esta provincia multifacética como un territorio de vinos. Siempre lo fue, su pasado colonial y las bodegas centenarias que siguen funcionando dan muestra de ello.
El autor repasa la historia del vino cordobés pero su intención es llegar a la actualidad. Describir un presente donde hay mucho más de lo que uno se imagina.
En estas páginas se exponen diecisiete establecimientos, desde las bodegas tradicionales hasta las nuevas y pequeñas tipo boutique. Hay una gran cantidad de vinos, la mayoría desconocidos para el gran público pero cuyas producciones nacen y se agotan en pocos meses. Se habla de sus champagnes, sus vinos rosados y las distintas regiones de cultivo de la vid. Se revalorizan los vinos regionales cargados de tradición, al tiempo que se mencionan los nuevos que ganan concursos internacionales. El presente trabajo ubica a Córdoba como un territorio vitivinícola cada día tenido más en cuenta, para devolverle el sitial que nunca debió perder.
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