| Summary: | Este volumen IV de la Historia expone la evolución hacia la segunda modernidad teatral argentina desde 1949, pasando por la década del 60, hasta su interrupción en 1976, analizando su relación con el teatro dominante y el teatro premoderno. El lector apreciará las dos subfases del período: a- de ruptura y polémica (1961-1967) y b- de intercambios de procedimientos entre el realismo reflexivo y la neovanguardia (1967-1976). Ambos fueron momentos fundamentales para nuestro teatro, durante los cuales los sectores emergentes, realistas y neovanguardistas dramatizaron sus valores modernos el progresismo, el culto a la solidaridad, el anhelo de socialización política- iniciando su peculiar mostración de la realidad nacional con materiales propios de la simbología de la sociedad y que tuvieron una existencia ratificada en la recepción del público, tratando de ejercer influencia en el comportamiento colectivo. A pesar de la polémica, y también por ella misma, los modernos establecieron un canon estético-ideológico coherente, en el que el universo teatral incluía la figura del teatrista no solo con competencia artística sino ideológica. Esta evolución fue interrumpida por el denominado Proceso de Reorganización Nacional el 24 de marzo de 1976.
|