| Summary: | El autor afirma que pese a los avances tecnológicos el maestro sigue siendo necesario: “No concebimos la educación sin educador y no hay país en la tierra que avance en esa dirección”.
Pero también admite que las propuestas de digitalización pone al educador en otras funciones.
Y en este contexto de hiper-comunicación los docentes tienen un rol fundamental que Prieto llama Gestión: “Toma de decisiones en torno al hacer y el mismo hacer en el espacio de las instituciones. (…)… llevar en orden la información sobre los alumnos, organizar los programas, reunir los materiales necesarios.” También admite que en algunos ámbitos de enseñanza se corre el riesgo de que cuando la gestión se reduce al mínimo hay una relación proporcional: “menor gestión menor esfuerzo de comunicación. Cuando se produce ese igualamiento, la comunicabilidad se reduce al mínimo y queda en su lugar una práctica pobre en relaciones”
Para hablar de mejor comunicabilidad introduce el concepto de Madurez Pedagógica: “la capacidad personal de utilizar la promoción del aprendizaje los más ricos recursos de comunicación propios de una relación educativa. Consiste en mi apropiación del contenido y de los recursos para comunicarlo. Si tuviera que añadir un elemento cave de la madurez pedagógica y de su rica comunicabilidad, indicaría el de serenidad. Uno está sereno, como educador, cuando domina el tema, cuando ama y se siente bien con el grupo, cuando no choca con su expresión para comunicar algo, cuando se relaciona con energía y alegría con los demás. La comunicabilidad, entonces, para lograr el aprendizaje, para que los otros lo logren, mejor, pero también, para lograse a uno mismo”.
Prieto habla luego de Texto paralelo como una forma de comunicabilidad: “La escritura, no sólo como la construcción de sentido, sino como la construcción de uno mismo. A través de la escritura emerge la diferencia, en esa palabra escrita de manera morosa emerge un sello personal. La construcción del sujeto está íntimamente vinculada al hecho de constituirse en un un sujeto de escritura.” Así, el escribir nos llevaría a la expresión hacia los demás pero también al auto-conocimiento.
Habla del docente como mediador de la cultura, tendiendo un puente con los estudiantes entre lo que el maestro sabe y los chicos desconocen, entre lo vivido y lo por vivir, entre la experiencia y el futuro.
El profesor tiene inserta su labor en una situación de comunicación:” en un todo significativo que se manifiesta por medio de diversos discursos”- Está el docente envuelto en muchas relaciones que comienzan consigo mismo y continúan con las autoridades, estudiantes, familia, etc. El escritor propone aprender a leer las situaciones de comunicación y reconocer su filosofía básica, sus relaciones internas y externas, sus mensajes, medios, destinatarios, entre otros elementos. En la educación estamos inmersos en una situación de comunicación caracterizada, en general, por alumnos aburridos y docente monocordes. Sería interesante aprovechar la comunicabilidad de esa situación y potenciarla desde la alegría de aprender y expresarse.
Luego de revisar elementos que condicionan la práctica docente no se puede dejar de lado el contexto de su práctica que es el aula: “Donde se establecen las relaciones fundamentales de aprendizaje”.
“Se aprende de un educador capaz de establecer relaciones empáticas con sus interlocutores” afirma Prieto y creo que hace pié en algo que ni la tecnología podrá reemplazar y es el cariño con que se enseña, ese afecto que el estudiante necesita, que necesitamos todos. La empatía supone una comunicación constante y supongo que es de mucho valor en las ventas o en la educación privada y en la pública es un regalo precioso que hacen los docentes en respuesta al privilegio que supone ponerse frente a un aula real o virtual.
Dice Prieto en resumidas cuentas:
– Se aprende de un educador con métodos personalizados.
– Se aprender de un educador claro al comunicar.
– Se aprende de un educador entusiasta
– Se aprende de un educador apasionado, sensible, persuadido de que ninguna temática está cerrada.
– Se aprende de un educador capaz de comprender el contexto socio cultural histórico en el que se mueven los estudiantes, a escala nacional e internacional.
– Se aprende de un educador que conoce su ciencia o su arte y sabe que con ello se pueden crear alternativos a la realidad actual.
– Se aprende de un educador con fuerza, capacidad y voluntad de aprendizaje.
– Se aprende de un educador con voluntad de comunicación.
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