| Summary: | Si en la zona de Misiones de repente llueven grillos y cucarachas de los techos, es la hormiga de la Corrección en plena tarea de limpieza. Si alguna vez las higueras y bananos fueron plantados lejos de la casa, es porque tienen porá o alma fantasma que de noche asusta con sus lamentos y quejidos.
Entre los calchaquíes era costumbre cubrir con un pañuelo blanco el rostro del recién muerto y dejarlo en soledad para que se retire en paz. Recién al cabo de un año de enterrado, se oficiaba una misa y luego se reunían los parientes y amigos a coquear y tomar chicha. Cuando aparecía de repente la viuda vestida de rojo se daba por finalizado el luto y se iniciaba el baile y la algazara.
El gaucho pampeano aquejado de dolor de muelas tomaba con fuerza un sapo hasta hacerle abrir la boca y escupía dentro de ella o pasaba tres veces su panza en forma de cruz sobre la zona dolorida. Gran alegría demostraban estos paisanos ante determinados signos de lluvia como el insistente canto de las perdices o el perro durmiendo “patas pa’rriba”.
Nueva edición de este imponente legado de Ambrosetti, considerado fundador de las ciencias del hombre en nuestro país y pionero latinoamericano en el conocimiento sistemático del pasado precolombino y en su proyección folclórica.
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