| סיכום: | "De pequeño me cautivaban todas las cosas curiosas. Me producía un particular placer conocer personas con nombres extraños. Todos los recreos de cuarto grado los pasé torturando a mi condiscípulo Ángulo Pascual. Las rimas con su nombre brotaban desde lo más profundo de mi ser con una fluidez conmovedora. Los años pasaron, y mis obsesiones viraron hacia los llamados telefónicos. Pero me quedaron ciertas nostalgias por los apelativos: nunca olvidaré nombres como Mónica Gada, César Po, Susana Torio. Mi alegría fue enorme cuando me presentaron a José Nasta: él había hecho realidad mi sueño. Había escrito un libro e n el cual daba cuenta de todos los nombres raros, graciosos, cómicos, insólitos. Tal acumulación de nombres y de anécdotas, plasmadas de una manera tan ingeniosa, despertaron mi admiración y mi envidia. La lectura de su libro es como el tiempo: no se puede parar. Transforma al lector en un caníbal y hace que se lo devore. – Dr. Tangalanga" (extraído de buscalibre.us)
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