| Yhteenveto: | "Sin la distancia espacial y temporal con que fueron escritos los volúmenes de un Río del Tiempo autobiográfico, el último libro de Fernando Vallejo, La Virgen de los Sicarios, pasa en el Medellín de ahora, en el vértigo de sus calles atestadas de desempleados y mendigos, ladrones y asesinos, vendedores ambulantes y fumadores de basuco, pobres seres desbordados por una realidad que el Estado y a ellos mismos, a Colombia, se le fue de las manos. Por entre esa multitud de fantasmas maldicientes van el narrador loco o lúcido y el adolescente asesino tratando de ponerle remedio a lo que no lo tiene. Van sin desdecirse de nada ni volverse atrás porque en esa ciudad de ficción al que se vuelve atrás lo quedan conociendo y lo matan. En el resquebrajamiento de una sociedad que ha cortado con sus valores y su pasado, en la que los asesinos contratados o sicarios son niños, en la que la impunidad es la norma y la violencia el aire que se respira, y cuando ya no queda sino rezar y rociar con agua bendita las balas, la iglesia perdida de Sabaneta, la de María Auxiliadora, se convierte en un santuario, en un centro de peregrinación y a la vez de referencia de las páginas alucinadas de esta novela. Aunque La Virgen de los Sicarios en realidad no es una novela: es un prontuario vuelto parábola en que los seres vivos se convierten en fantasmas y el español en jerga de las barriadas. Parábola de una raza a la deriva y en última instancia de la condición humana sin sentido ni posible redención". (Extraído de la contratapa).
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