| Sumari: | En "Los viajes de Gulliver" Swift conserva el propósito de escribir una sátira burlesca por mediación de relatos imaginarios. Su aparente ingenuidad cautiva la imaginación infantil; su carga satírico-subversiva contra el vicio y las locuras humanas apabulla al lector adulto. En las dos primeras partes el vicio es objeto de regocijo; en la tercera, de desprecio, y en la cuarta, de aversión y pesimismo. Los abusos cometidos por los humanos a nivel político, científico, religioso, etc., son puestos al descubierto en boca de un personaje literario, Gulliver, visitante de un mundo irreal. Este subterfugio le proporciona a Swift la coartada perfecta: siempre podrá escudarse en "me limito a contar lo que presencié" o "aquello sucedió en Liliput". (Extraído del prólogo)
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