| Özet: | En el valle de los Alpes, la casa que está sobre la ladera de la montaña atesora, en todos sus planos, huecos y rincones, muñecos, juguetes, miniaturas, grabados, álbumes y cómics, facsímiles y libros de imágenes accionados por extraños mecanismos, estatuillas, lámparas, maquetas, autómatas, bonsáis... Es el mundo encantado de la representación, como una cámara de adaptación para salir a un universo en el que los objetos-imágenes proliferan. De esa acumulación surge, para el viajero y para el lector, una especie de magia que lo envuelve todo. (Extraído de la contratapa)
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