| Summary: | El Nuevo manual del promotor cultural se consagra a revisar todo aquello que necesitan saber quienes desean descolonizar la parcela de mundo que les toca, y contribuye desde ahí a la guerra de imaginarios que libra hoy la humanidad para defender su herencia cultural de una nueva forma de barbarie dispuesta, esta vez sí, a arrasar todo.
Decía Martí que ser radical es ir a la raíz de los problemas. Sin embargo, este legítimo afán de verdad suele ser visto hoy como sospechoso por algunos medios académicos, convertidos en aduanas ideológicas que, con el pretexto de adecuarse a la 'nueva época', ahondan cierta complicidad de las ciencias sociales con prácticas colonialistas. La cultura no se entiende aquí como un 'jugar en el bosque mientras los lobos no miran'; no es un lustroso adorno, sino la conciencia de un ser en el mundo, de un ser (sobre todo en el caso de los sectores marginados) desgarrado por procesos de dominación que degradan en pocos años las construcciones simbólicas tejidas lentamente a lo largo de la historia, como expresión de su humanidad.
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