| Summary: | Un noble francés desembarcó en el Río de la Plata y se convirtió en el más ferviente defensor de Fernando VII, rey de España. Dedicó su vida a la carrera militar y puso toda su capacidad organizativa al servicio de la Corona española. Como comandante de armas supo organizar al pueblo de Buenos Aires para su reconquista y defensa, tras la capitulación de los ingleses fue nombrado virrey.
Con la aparición de Napoleón en la escena internacional, Liniers ya no resultó confiable para la sociedad porteña. A su atormentada vida familiar se le sumaron grandes problemas económicos, el enfrentamiento del Cabildo en la función pública y laas habladurías acerca de su romance con Ana Perichón.
Conminado el destierro, Santiago de Liniers abandonó el cargo y se instaló en Córdoba. Desde allí organizó la contrarrevolución en defensa de sus ideales monárquicos. Pero a la Junta porteña no le importó su enorme prestigio y ordenó su fusilamiento.
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