| Sumari: | A mediados de 2007, en los días en que conducía La Siesta Inolvidable por Radio Mitre, detectaba en Buenos Aires un clima social de fuerte rechazo a la postulación de Cristina Fernández a la presidencia.
En conversaciones cotidianas percibía que no se trataba solamente de un desacuerdo con el mecanismo en que llegó esa postulación, un rechazo a ciertas políticas de su marido o, incluso, una contrariedad por el estilo arrogante de Cristina. Había algo más.
Al día siguiente de la elección en que ella triunfó ampliamente, pero con el rechazo de las clases medias y altas de las grandes urbes, opté por pedir al productor Julio Leyba que recogiera testimonios en dos barrios de Buenos Aires, y los consultados de la zona de Recoleta mostraron más que rechazo, verdadera saña en contra de Cristina, al punto de que muchos evitaron nombrarla y le auguraron el helicóptero o la salida "a patadas" en meses.
Otras referencias que se sumaron sobre ese sentimiento virulento y sobre el evitar su nombre me recordaron lo que sucedió en su momento con Eva Perón y con Isabel: para las clases medias y altas fueron "Esa mujer"; "Esa puta" o "Esa yegua". Me pregunté: ¿Por qué reaparecía otra vez semejante odio contra una mujer que llegó al poder con el peronismo?
Así nació la idea de escribir un libro sobre las mujeres peronistas en el poder. No soy ávido lector de textos feministas ni soy peronista, pero quise explorar la desigualdad de acceso que sufren las mujeres en la vida política y la enorme capacidad que mantiene el peronismo a sesenta y cinco años de su nacimiento para crispar a la sociedad.
En otras palabras, el renacimiento de un antiperonismo virulento muestra que en esta era supuestamente light la política sigue desencadenando sentimientos muy viscerales.
Con la colaboración de Diego Tomasi hemos escrito un libro sobre política y creencias que, por lo que pudimos recoger, nos confronta con la complejidad y las contradicciones que presenta la sociedad que integramos.
Tierra del Fuego es un espacio emblemático de experiencias innovadoras, entre ellas el ejercicio del gobierno a cargo de una mujer. Confío en que "Las muchachas…" sirva como disparador de discusiones sobre democracia, peronismo, poder y cuestiones de género. Por eso y porque siempre me han recibido con enorme afecto los amigos de Ushuaia, espero con mucha ilusión nuestro encuentro del próximo viernes 20.
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