| Gaia: | Los cuentos de mi país nacieron al calor de las fogatas, en una ronda de amigos.
Y, en cuanto nacieron, echaron a rodar.
Rodaron de pueblo en pueblo.
Rodaron de boca en boca.
Y siguen rodando todavía.
Mientras ruedan, se alisan, se pulen, se redondean, como las piedras.
Los cuentos de mi país son de todos y no son de nadie. Pertenecen a nuestro pueblo.
Los cuentos de mi país siempre hablan de nuestra gente, de nuestros animales, de nuestros árboles, porque son cuentos amasados con nuestra tierra.
|