| Summary: | Aquel escritor que utiliza una lengua que no es la propia, demuestra que escribe impulsado por una pasión. Esta necesidad de decir no se remite solamente a las historias que Ada Dorici narra, sino también a una estética y a un modo. Ese modo es el que dota de musicalidad a aquellos cuentos en los que se evoca a Italia y ciñe la prosa en los que se apela a un presente inmediato. Surgida de un hecho, un objeto, un sueño, la anécdota crece hasta rebasar aquello que se ha querido contar. Porque siempre hay algo más, y dentro de la aparente simpleza lato lo perdurable. En El clavel rojo, cuento que narra la minuciosa elección de un traje, los acontecimientos alcanzan ribetes operísticos y, finalmente, el lector comprende que la elección de ese traje significaba la elección de un destino. En Desayuno en el jardín, la descripción de rituales cotidianos es utilizada -a la manera de algunos filmes franceses- para reflexionar acerca del vivir y el morir. Pero no se trata de textos ensayísticos ni filosóficos sino de narraciones fluidas en las que el fluir -a veces apacible- disimula las turbulentas aguas de la dificultad, dificultad que hace a la vida y a la literatura. Porque Ada Dorici no es una escritora ingenua y si ella ha adoptado una lengua y peleado por su posesión es por algo. Y ese algo que se emparenta con el gozo y el sufrimiento se lo transmite al lector. La autora de Desde la madrugada también es poeta. Esa dualidad dota a ciertas imágenes de una seducción que hace recordar a algunas pinturas impresionistas, sobre todo cuando se refiere a su infancia, al mar y al desencanto.
Silvia Plager
(Contratapa)
Indice
- El clavel rojo
- La usurpadora
- Río abajo
- Tinieblas sobre la tierra
- Las oraciones del cardenal
- Maternidad
- Desayuno en el jardín
- Vacaciones
- Desde la madrugada
- Crecer
- El paso a nivel
- Salvatore
- Clases de natación
- La taza de café
- El bebé de porcelana
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