| Summary: | "Un día Kafka escribió una carta al padre, y lo fustigó. Después se publicó y aplaudimos fervorosamente. En ese clima nos criamos, en el de padres culpables y el de hijos absueltos, a priori... Y es cierto: los padres son culpables. Culpables del miedo: el miedo de educar, de expresarse libremente por no invadir la intimidad del libre crecimiento del hijo, el miedo de cercenar sus derechos, a influir ... Estamos maniatados por el no-saber-qué-hacer. El miedo paraliza. Y no le hace bien a nadie. Tampoco a los hijos.
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