| Resumen: | Quizá la informática y el ciberespacio están asesinando a la máquina de escribir y al papel, pero escribir consiste todavía en disponer las palabras de modo que expresen con precisión lo que uno quiere transmitir a otros, y esto todavía sigue siendo difícil. Quizás el procesador facilite el trabajo del aprendiz, pero éste sigue necesitando a docentes preparados que le muestren en el aula cómo se construyen los discursos escritos y cómo se deben utilizar las palabras para que signifiquen en cada contexto lo que uno pretende.
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