| Título: | Hubo una vez en este lugar : mitos y leyendas de este lado del mundo. |
|---|---|
| Autor principal: | |
| Altres autors: | , , , |
| Edició: | 2a. ed. il. |
| Publicat: |
Buenos Aires :
Ministerio de Cultura de la Nación,
|
| Fecha de edición: | 2021 |
| Descripció física: | 1 v. (83 p.) en 1 caja contenedora : il. col. ; 30 cm. Disponible también en formato digital. |
| Col·lecció: | Libros y casas
|
| Sumari: | Quechuas, wichis, aymaras, guaraníes y selk'nam son algunos de los pueblos originarios de nuestro país que, como todos los pueblos del mundo, compartían el gusto por contar y escuchar historias. Unos a otros fueron contándose estos relatos con sabor a tierra y olorcito a lluvia. Unos y otros las cuidaron volviéndolas a contar una y otra vez para que hoy lleguen a sus manos. Sigamos contándolas para que no se detenga el viaje y crezcan hasta más allá de los tiempos, más allá de las fronteras. (Nota del editor) |
| ISBN: | 9789878915043 |
| Matèries: | |
| Género: | Obras de ficción |
| Bibliografia: | Bibliografía: p. [83] -- Incluye referencias bibliográficas. |
Taula de continguts:
- Contenido: Historias que viajan / Graciela Pombo. Región Centro-Norte: Aymaras. Origen de la quinua Dicen que, en tiempos de los antiguos, la gente aymara conversaba con las estrellas. La tierra comenzaba a dar frutos, pero algo extraño pasaba que nadie podía explicar
- Quechuas. La vieja diabla El hermano parecía tener menos miedo y, atento a las sombras de los árboles que se movían y parecían fantasmas, vio a lo lejos el reflejo de una luz blanca
- Comechingones. El águila Entre los comechingones no existían diferencias entre hombres y mujeres a la hora de ir a la guerra. Luchaban por igual unos y otras defendiendo lo que les pertenecía. La llegada de los españoles fue el principio del fin de este puebo valeroso Diaguitas. El Llastay ¡Cuidado con el Llastay!, se escuchaba seguido decir a los cazadores de guanacos.
- Región Gran Chaco: Qom. El rayo y el hombre Kasongongá es para los qom el rayo que cae a la tierra con la fuerza destructora de la naturaleza. La llegada de las mujeres Para los antiguos qom, en el principio de los tiempos no había mujeres sobre la tierra. Solo había animales y hombres que cazaban, pescaban y recolectaban. Wichis. El robo del fuego Hace mucho tiempo, después de que un incendio quemara toda la tierra, los árboles volvieron a crecer, todo volvió a ser como antes menos una cosa.
- Región Mesopotámica: Guaraníes. La tierra sin mal. El paraíso terrenal de los guaraníes Cuentan los guaraníes que la Tierra sin Mal está en este mundo. La llaman Ywy Mara Ey y señalan hacia el este cuando quieren indicar para dónde hay que ir para encontrarla. La leyenda del Chajá Muchos jóvenes estaban enamorados de la hija del cacique y querían casarse con ella. Pero su corazón tenía dueño y nada ni nadie podía cambiar sus sentimientos. Ella había dado su palabra y cuando un guaraní daba su palabra, iba el alma en ese juramento. Mboí-Tuí y el camino secreto Cuentan los guaraníes que la Tierra sin Mal tenía una sola entrada y que era Rupavé, el primer hombre creado por Tupá, quien cuidaba celosamente que no entrara ningún extraño.
- Región Patagonia: Mapuches. Viaje a la tierra de los muertos Una noche la joven soñó que se le clavaban espinas en el cuerpo. Se despertó sobresaltada con la sensación de que algo malo iba a ocurrir. Esas espinas le habían traído un mal presagio. Selknam. El hain. La pelea del Sol y la Luna En el principio de los tiempos, las mujeres selk'nam eran las que mandaban. Varios meses al año se reunían en la Gran Choza, un lugar sagrado al que solo ellas podían entrar para realizar sus ceremonias. La luna roja. La luna anunciaba en cada eclipse que muchos hombres morirían en combate.

