| Summary: | A pesar del entorno brutal en el que transcurre su infancia.Alegría no puede llorar.Su padre vende dentaduras postizas de segunda mano, su abuela desvalija muertos, y la perra Evarista y el primo Felipe andan metiendo su babosa lengua en todo. La madre de Alegría, que se paso el embarazo llorando por las palizas que le daba su marido, cree haber robado a su hija todas las lágrimas. Sólo Nicolás Delfín, un joven que sueña con vender piedras de la Luna, da un poco de alegría. (Estracto contratapa)
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